lunes, 7 de marzo de 2016

21 películas favoritas (probablemente en orden)

Me agrada la premisa de "probablemente en orden" porque siempre deja abierta la posibilidad al cambio, porque cada entrada representa las páginas de una bitácora inconclusa, que registra la evolución de mi perspectiva y relación con el arte, y por supuesto me agrada la idea de "favoritas", porque no intento jerarquizar de ningún modo el valor histórico, estético, artístico, etc. de un film por sobre otro. Esta nómina ilustra de entre las cerca de cien películas que he visto aquellas que más me han marcado, y aquellas que desearía con mayor vehemencia volver a ver. He aquí el testimonio de un cinéfilo en pañales:

21. Into the Wild (2007) - Sean Penn


Si bien no es una película que destaque en la historia del séptimo arte, Into the wild representa para mí un anhelo personal de introspección, de búsqueda del yo interno, un escape de la decadente sociedad que se halla inmersa en un profundo materialismo sin salida, un deseo de naturaleza. En cierta medida todos somos Cristopher McCandless, pero la cobardía, la interdependencia del sistema nos impide escapar de las ataduras que nos son impuestas desde que nacemos, Es una obra que siento de manera muy personal y que despierta una extraña catársis que muchas veces me provoca más de una lágrima.

20. A Torinói ló (2011) - Béla Tarr


Cada segundo de esta brillante cinta está dotado de una belleza que resulta sublime de la mano de una excelente fotografía en blanco y negro, una película que me hizo reflexionar en cada toma acerca de un mundo en el cual se acerca el fin de la humanidad, no como especie, sino como seres espirituales, seres de afecto, todo ello reflejado en la cotidianidad y rutina de un padre y su hija, una relación basada meramente en la obligación sanguínea, en la dependencia material, que se hace a ratos insoportable. Un padre que literalmente priva a su hija de la libertad inherente de conocer y descubrir el mundo, él elige su destino, jerarquiza la vida de los demás y se autodenomina patrón, a favor de sus propios intereses materiales. El mundo "fue creado en 6 días" y en 6 días es destruído, pero ¿Está el hombre preparado para la muerte de dios?, ¿qué vendrá después?

19. Spellbound (1945) - Alfred Hitchcock


Spellbound corresponde a un ejercicio bastante interesante que nos narra la historia de un crimen, un puzzle que debe ser resuelto con la ayuda del psicoanálisis y la interpretación de los sueños recreados magistralmente por Salvador Dalí. Como es frecuente en el cine de Hitchcock, la historia está provista de múltiples reveses, de giros en 180° de la trama que nos desvían del verdadero criminal. Una obra maestra del gran director británico que mantiene el suspenso en todo momento, como sólo él sabe hacerlo.

18. Eyes Wide Shut (1999) - Stanley Kubrick


Una película cargada de simbolismos y enigmas, que merece más de una lectura, en donde se ilustran los deseos más reprimidos de infidelidad, infidelidad como venganza, como escape de un matrimonio superficial, una película que baja del altar sobre el cual se posa la alta sociedad, desnudándola, mostrando lo viciosa y repugnante que puede llegar a ser aquella élite que nos gobierna. En el cine hay pocas escenas tan oscuras, perturbadoras y magníficas como el sádico ritual erótico del cual es partícipe el protagonista.

17. The Thin Red Line (1998) - Terrence Malick


Una de las mejores películas que se ha hecho sobre la guerra, precisamente porque se manifiesta en contra de ella, se adentra en el dolor y el sufrimiento, la guerra sólo conlleva miseria, tanto para el vencedor como para el vencido, donde se arrebata la vida del prójimo a causa de una guerra ordenada por personas sentadas en sus escritorios. La propuesta estética que persigue el director en cada una de sus películas es una de las más interesantes que han pasado por mis ojos, un Terrence Malick dotado de una capacidad impresionante para capturar la belleza de la vida en los pequeños detalles que le dan un sabor especial.

16. Stalker (1979) - Andréi Tarkovski


Sin estar muy familiarizado aún con el cine del realizador ruso, Stalker se me presenta como una excelente obra que bajo mi perspectiva representa una dualidad entre la opresión y la libertad, representados de manera perfecta en el trabajo de fotografía como ambientes sombríos y de vitalidad respectivamente, la película habla sobre como se nos niega el acceso a ella, incluso a su concepto mismo, bajo la premisa de que el mundo aún no está preparado para la verdadera libertad.

15. The Godfather (1972) - Francis Ford Coppola


Una película icónica, que mantiene un alto nivel de suspenso durante todo su metraje, que nos asombra, que nos mantiene expectantes, no sabemos qué giro podría tener la trama, ni qué personaje podría morir en la escena siguiente. Una de las obras que presenta muchas de las escenas más clásicas y reconocidas del arte cinematográfico, un pulso increíble en la narración, tomas técnicamente increíbles, un trabajo de actuación excelente, y un final más que memorable.

14. The Shining (1980) - Stanley Kubrick


Después de ver el documental "Room 237" El Resplandor jamás volverá a ser lo mismo, y es que se hace difícil para una persona común y corriente como quien escribe estas líneas dar en el clavo con tantos detalles tan milimétricos como los que aparecen en la película en cuestión, un filme que se escapa completamente de la novela que le da vida, que la utiliza como excusa para vomitar sus propias ideas. En donde Kubrick trataba de decirnos que la historia no debe ser enterrada en el olvido, que debe estar ahí para recordarnos que la humanidad no tiene las manos limpias, y los errores cometidos no deben volver a cometerse (idea muy aplicable a la realidad Chilena) los grandes errores de la humanidad, entre ellos el holocausto judío y la masacre de los indios americanos a los que se hace alusión, permanecen ahí, en la memoria, resplandecen a los ojos de la historia, así como los posibles errores que el mismo Kubrick intenta expiar, la falsa llegada del hombre a la luna, misterios que son encriptados y entregados de una manera laberíntica, al encerrarnos incluso en un hotel que corresponde por sí mismo un laberinto.

13. Mulholland Drive (2001) - David Lynch


Me agrada terminar de ver una película y no haber entendido absolutamente nada, me agrada aquella perplejidad inherente a un buen thriller psicológico. Mulholland Drive es, por supuesto, una obra muy compleja, que nace desde el mundo onírico, mostrándonos las quimeras de una jóven actriz que debe sobrellevar una vida desastrosa de sueños frustrados, un escape por medio de los sueños de aquella horrible realidad que le atormenta, en la cual se nos advierte por medio de pistas tan sutiles como una llave azul sobre una mesa que se ha cometido un crimen a sueldo, un crimen que nace de la envidia y la venganza pasional.

12. A Clockwork Orange (1971) - Stanley Kubrick


Un clásico indiscutible del cine, una película muy cruda que ilustra los peligros y limitancias adyacentes a los conceptos de libertad, control y represión. El ser humano, ante la nimiedad de la vida que es obligado a llevar dentro de parámetros establecidos, acumula sentimientos y emociones nocivas, ergo, busca un escape de la realidad que le impone el sistema por medio de las drogas, se desquita utilizando como medio la violencia, por lo que debe ser castigado. El procedimiento psicológico al que es sometido el protagonista le priva totalmente de su capacidad de elegir o discernir entre el bien y el mal, le obliga a actuar de una manera determinada en pro del bien común. Pero ¿hasta qué punto los mecanismos de control del estado pueden inmiscuirse en la vida de las personas?, o peor incluso ¿realmente somos libres de tomar decisiones, o somos indirectamente un mero rebaño para los poderosos?

11. Apocalypse Now (1979) - Francis Ford Coppola


Alucinante desde sus primeros segundos, con uno de los mejores inicios que ha dejado el séptimo arte, un puñado de imágenes interpuestas con una estética impecable y la magnífica compañía de The Doors. La película grafica de manera casi perfecta el absurdo de la guerra, en este caso de la guerra de Vietnam. Personajes fuera de toda lógica, combatiendo una guerra impersonal, que no les representa. Seres decadentes, horriblemente superficiales, desprovistos de toda humanidad, sin respeto a la vida o a la muerte (A tal punto de surfear en medio de un ataque aéreo). Un protagonista que ha perdido en gran medida el interés por la belleza de la vida, deseoso de adentrarse en el peligro. 

10. Reservoir Dogs (1992) - Quentin Tarantino


La ópera prima de Tarantino, imprimiendo un estilo muy marcado, de narración fragmentada, de saltos en la temporalidad, de diálogos y apreciaciones sobre arte, de extrema violencia, y por sobre todo, de mucha sangre. Una nueva forma de enfrentar el cine, Reservoir Dogs resulta ser una película altamente atractiva, una película que entretiene, que provoca risas, pero que mantiene un cierto nivel de seriedad, se tiñe de suspenso y nos entrega muchas escenas memorables

9. Vertigo (1958) - Alfred Hitchcock


¿Qué podría decir de una película como Vertigo? Una obra maestra de palabras mayores, llena de suspenso, misterio, de una profunda y compleja psicología que explora los complejos de un amante, la idealización de la persona, la maniática obsesión por recrear ese objeto de deseo. Una puesta en escena como ninguna otra, un manejo de la cámara impresionante que permite incluso simular a la perfección la sensación de vértigo que acompleja al protagonista, quién debe vencer sus miedos más profundos para descubrir la escalofriante verdad que esconde su amada, el engaño del cual fue víctima.

8. Taxi Driver (1976) - Martin Scorsese


Travis Bickle es una especie de bicho raro, un ser totalmente aislado, incomprendido, sin cabida en una sociedad que él mismo cataloga como decadente y "llena de basura", es el Gregorio Samsa de Nueva York, y como tal, deberá vivir su propia metamorfosis. Con Taxi Driver contemplamos la oscura transformación de este personaje que busca llenar su vacío interno, busca lograr esa aceptación social que tanto se le ha negado, y de su desesperación ante el mundo hostil que le rodea se verá involucrado en prácticas banales y licenciosas, recorriendo las oscuras calles de su ciudad, frecuentando cines porno, buscando inmunidad y refugio en las armas y optando por la violencia como único medio de escape, como único acto purgatorio que le permitirá la salvación. Una película increíble con un final glorioso y alucinante.

7. Persona (1966) - Ingmar Bergman


Cuando vi por primera vez las imágenes que se sucedían de manera violenta ante mis ojos supe desde el principio que estaba ante una obra maestra, aún sin comprender que simbolizaba cada una de ellas, en relación con el tema que aborda la película en su conjunto. Cada fotograma de la cinta me mantuvo con la boca abierta a lo largo de sus cerca de 90 minutos. Persona es una película sumamente compleja que aborda de manera elegante y muy artística la temática de la fragilidad de la identidad, cómo nos escondemos tras máscaras para mostrar al mundo aquello que se espera de nosotros, una máscara que poco a poco se va cayendo para revelar los sentimientos más oscuros que cada individuo esconde. 

6. Psycho (1960) - Alfred Hitchcock


Una película mítica como pocas, un verdadero clásico del cine, dueña de una trama revolucionaria, de una propuesta estética sin igual, una trama llena de suspenso y misterio en su estado más puro, de la mano de un componente psicológico turbador. La película, con su fotografía en blanco y negro deleita en cada segundo, en cada una de sus tomas, desde que presenciamos a la protagonista conducir su auto a una muerte inesperada, que da lugar a una de las escenas más recordadas y mejor logradas del cine: el mítico asesinato en la ducha, arte en otro nivel. La entrega de Hitchcock termina de la mejor manera posible, como toda gran obra maestra, con un personaje completamente dominado por la locura y la personalidad de su difunta madre, inquietante y escalofriante, se nos muestra a Norman Bates sin siquiera matar a una mosca.

5. Lost Highway (1997) - David Lynch


Una película inquietante, aterradora, escalofriante, perturbadora, Lost Highway es todo eso y mucho más, una película en donde realidad y fantasía se confunden, donde sus límites se difuminan como el cielo lo hace con el mar. Donde, en similitud con Mulholland Drive el protagonista escapa de una realidad que le es tormentosa. Estamos ante una película que no da lugar a respiro, con un pulso que pone los pelos de punta, una historia contada de manera circular, con personajes sombríos y atmósferas tenebrosas que son perfectamente recreadas con ayuda de la música de Trent Reznor, Rammstein y Marilyn Manson. Lost Highway es uno de los puntos más altos del cine contemporáneo

4 . 2001: A Space Odyssey (1968) - Stanley Kubrick


Cualquier comentario referido a la brillante y asombrosa película, que representa la obra más depurada de Kubrick, siempre quedará pequeño, y es que esta obra reúne en cada una de sus impresionantes imágenes, muchas de las mayores inquietudes filosóficas de la humanidad. Una cinta milimétricamente estudiada que deleita con los mejores momentos visuales del cine de ciencia-ficción, que nos sitúa como especie en el origen de los tiempos, en el amanecer del hombre, el mismo que da un primer paso evolutivo al ser dotado de inteligencia, inteligencia que además trae consigo múltiples retos y complejos, de la inteligencia nace también la avaricia, el deseo de superioridad, de conquista, nace la muerte, los primeros homínidos buscaron ejercer su superioridad por sobre otros y así lo consiguieron, pero no conformes, estarían destinados a la conquista del espacio exterior. Los ambientes futuristas nos sugieren que la creciente inteligencia distancia a los seres humanos entre sí, con una soledad que es aún más evidente en la infinidad del cosmos. Advertida nuevamente por los enigmáticos monolitos, la humanidad es guiada hacia una nueva aventura en donde se exploran las paradojas e implicancias que significan la aparición de una nueva forma de inteligencia: la artificial. Mención de honor merece la escena en que el astronauta David Bowman se adentra en el infinito con una serie de escenas lisérgicas y alucinantes que nos preparan para el momento cúlmine de la cinta, uno de los momentos más misteriosos que ha dejado la gran pantalla, la humanidad ad portas de nuevos horizontes, de un nuevo comienzo, una nueva era. ¿El superhombre?

3. Pulp Fiction (1994) - Quentin Tarantino


Pulp Fiction se ha convertido a la fecha en un clásico indiscutido, una forma novedosa de plantear una historia, un estilo único, altamente atractivo, como Tarantino ya venía anunciando con Reservoir Dogs. Pulp Fiction es una de esas películas que entretienen todo el tiempo, sin importar las veces que se vea, no requiere valerse de postulados filosóficos o estudios psicológicos para dar que hablar, en ésta, como en las otras obras del director, la historia, y cómo esta es contada, vale oro por sí misma. con múltiples anotaciones sobre la vida cotidiana, con marcados diálogos, impregnados de humor, logrando sacar el arte de la violencia más cruda y sin sentido. Cada una de las escenas de Pulp Fiction, con cada una de las intervenciones de sus personajes son recordadas y parafraseadas aún después de 20 años. Una de las obras mayores del cine más palomitero.

2. Memento (2000) - Cristopher Nolan


Memento es una de las películas que recuerdo con más cariño, al ser mi primera incursión al mundo de la cinefilia, vale decir, fue la primera película que quise ver por iniciativa propia, la primera experiencia ante un cine más intelectual y elaborado. Aunque diste mucho del nivel de otras obras presentes en esta misma lista, Memento siempre se me hace un ejercicio interesante, un puzzle ya resuelto para admirar con nostalgia, una película que resulta deliciosa en su montaje único, que intercala escenas de color con escenas en blanco y negro, que se dirige desde sus extremos hacia el centro de la trama, como cayendo por un embudo, que nos mantiene en igualdad de condiciones con su protagonista, despojándonos de memoria, una película que nos desconcierta, pues no sabemos que ha pasado, ni que pasará. Leonard es un personaje frágil, indefenso, que al carecer de un propósito que le motive a vivir, debe mentirse a sí mismo para poder saborear un pequeño trozo de felicidad. Un maravilloso filme que además recoge los vicios de las relaciones humanas, la manipulación y la soledad.

1. Fight Club (1999) - David Fincher


El club de la pelea es una película que funciona en la sátira, en la acción, en la intriga, en su oscura comedia, una narración fuera de la norma que nace de las acotaciones de un individuo hastiado de la rutina y del mundo del consumo, un personaje que, entre sus alteraciones psicológicas se rebela contra el sistema capitalista. La película ironiza de manera efectiva el mundo burgués y reflexiona sobre los vicios que la sociedad nos inculca, sobre cómo buscamos identidad y refugio en lo material y malgastamos nuestras vidas en pro de mantener esa falsa imagen que nos han construido, sobre cómo esa rutinaria vida que desempeñamos deriva en un odio que crece en el interior de cada individuo, ira reprimida que ante la más mínima posibilidad de escape nos transforma en animales, la misma ira que cumplirá una función expiatoria y será canalizada para derribar las cadenas de la opresión, revolución, construir el mundo desde el caos, nihilismo, anarquía. Una obra de arte moderno que brinda emociones y lecturas variadas, más allá de lo que se muestra de manera explícita, con un estilo oscuro que fascina con su aire novedoso y su excelente trabajo actoral. Mi película favorita por estas y muchas razones más.

Microcuentos

Otro de mis intentos de escritor es una pareja de microcuentos (en realidad no sé si puedan ser catalogados como cuentos propiamente tal) que funcionan como una especie de simbiosis. Aquí quedan registrados para la posteridad, aunque me gustaría volver a ahondar en su temática de una manera más fructífera.

Soliloquio

Yo, alma errante, exiliada del progreso, sentenciada a vagar por un mundo adscrito a diversas tonalidades de gris, privada de saborear el éxtasis inherente al paso del tiempo, otoño o primavera, pisando las hojas secas de una entre tantas universidades, así como tantos otros, sin conocer más amor que aislados gestos de indiferencia.

Yo, vislumbro tu silueta cada día, alejándose de mí, despojándome de aquella infantil ilusión de un despertar mejor. Tan sólo aprietas el paso, de una vacía vida burguesa, y con cada pasome condenas ¡oh! negro augurio, a ser la peste de tu "moderna" civilización.

La peste

Pruebas, cuentas, deudas, el sutil arte de la procrastinación, encerrado en un tétrico cubículo, a escasos centímetros de una imprecisa mampara que me separa del mundo, de mis propios pensamientos incluso, que no me pertenecen, en un lugar foráneo, inhóspito.

Corrí atrasado a clases aquel día, tu elocuente cola y aquella triste mirada baja se abrieron paso entre prados y muros de concreto, para un corazón que se hallaba cerrado hasta entonces, poco importó la semiología minutos más tarde.

Hoy recuerdo tu mirada devastadora, de solitarias andanzas.

Hoy soy la peste.

Todos lo somos.

domingo, 6 de marzo de 2016

51 discos favoritos (probablemente en orden)

¿51 discos? ¿Probablemente en orden? Aquí encontrarás una lista bastante inconexa que resume mis preferencias a la hora de querer escuchar un disco. En este pequeño espacio no prima en absoluto la historia o el impacto social y musical de una obra, la influencia que despertó en generaciones posteriores o el número de copias vendidas. Mi intención no es jerarquizar el valor de una obra por sobra otra, porque simplemente se me hace imposible sintetizar la historia de la música con su infinidad de estilos y matices en una vulgar lista. Esta lista sólo recoge mis gustos personales y reconoce el valor de obras fundamentales que no aparecen en ella, que siempre son difíciles de dejar afuera. La lista está abierta a futuros cambios, y, de hecho, ya ha cambiado bastante desde su concepción hace 4 años.

51. Diablo Rojo Diablo Verde (2010) - Pascuala Ilabaca y Fauna


Este puesto, más que por un disco en particular, vale por una propuesta musical, un estilo fusión bastante exquisito, conocí a esta artista en un concierto en el que actuó de telonera, y fueron 40 minutos de completo deleite que opacaron por completo a las artistas principales, dueña de un estilo muy marcado por su acordeón y su preciosa interpretación vocal, en compañía de un excelente grupo de músicos con una gran influencia del Jazz.

50. Sleep Dirt (1979) - Frank Zappa


Pese a que ésta no es una de las obras más reconocidas de Zappa, significa en lo personal uno de los trabajos que más disfruto del guitarrista, un jazz violento, con muchas texturas que jamás aburre, es quizás una de las entregas menos arriesgadas, y más convencionales (aunque dista mucho de ser música convencional), pero funciona bastante bien. Cabe destacar el tema homónimo al disco, que es una joya con todas sus letras. 

49. Destroy Erase Improve (1995) - Meshuggah



Si bien no soy un amante declarado del canto gutural, en Meshuggah (tanto en este como en cualquiera de sus discos) no me molesta para nada, porque el estilo de esta banda jamás logra cansarme, ritmos complejos e hipnóticos que se suceden unos tras otros con verdadera agresividad, solos de guitarra lisérgicos y bien trabajados con un estilo único e irrepetible, lo coloco por encima de otras entregas de la banda simplemente porque fue el álbum que me permitió conocer a la banda y el que más escucho hasta la fecha.

48. Amok (2013) - Atoms for Peace


Un salto bastante extraño desde el metal a la música electrónica, pero ya advertí que se trata de una lista bastante inconexa. Este álbum pese a contener piezas notablemente menos logradas que otras va ganando fuerza con cada escucha. Con el talento musical indiscutible de Thom Yorke, el bajo sutil y preciso de Flea y la influencia de Nigel Godrich se empapa cada una de las piezas electrónicas de un gusto diferente a lo que se escucha actualmente, temas como Stuck Together Pieces o Reverse Running son clara muestra de que estamos ante música electrónica de una elaboración superior.

47. La Máquina de Hacer Pájaros (1976) - La Máquina de Hacer Pájaros


Un excelente disco de Rock Progresivo argentino a tener en cuenta que trabaja muy bien a base de melodías más suaves y elaboradas, que funcionan a la perfección, la agrupación se muestra más acotada en relación a su trabajo posterior, sin dar paso a tanta improvisación o extravagancia, pero el resultado es más fructífero a mi parecer con melodías y canciones incluso pegajosas y muy bien logradas de la mano de músicos excelentes.

46. Ride the Lightning (1984) - Metallica


Metallica no es que digamos una de las bandas más técnicas que existen y ninguno de sus integrantes figura entre los músicos más brillantes de la historia de la música, pero sus canciones traen consigo toda la esencia del metal, y no me cabe duda que seguirán siendo escuchadas y tomadas como íconos de la música metal. Ride the Lightning es a mi parecer el disco más balanceado de Metallica, con menos puntos flojos, y con temas notables como For Whom the Bell Tolls, Creeping Death o The Call of Ktulu.

45. Días y Flores (1975) - Silvio Rodríguez


Otro salto bastante extraño, pero no se me hace extraño que aparezca esta joya de la música de habla hispana, cada una de las piezas que componen esta obra, nacidas de la trova y llevadas a otros terrenos en compañía de piano, flautas, cuerdas, sintetizadores corresponden a canciones inolvidables muchas veces y momentos musicales a considerar. En este disco se concentran muchas de las canciones más reconocidas del cantautor y otros experimentos simplemente maravillosos.

44. Los Espejos (2009) - Nano Stern


Hace un tiempo me hubiese extrañado de tener a un cantautor chileno actual en esta lista, pero la música de Nano Stern habla por sí sola, la trova llevada a espacios insospechados, en similitud con el disco que le antecede en esta lista, pero con un estilo más marcado que combina elementos del jazz y el rock con raíces folkóricas, múltiples instrumentos que armonizan de manera perfecta en cada una de sus canciones. Los Espejos, es a mi parecer la mejor obra del artista, la que refleja una mayor identidad, con música más propia, y un muy buen sentido de la instrumentación.

43. Canción Animal (1990) - Soda Stereo


Bajo mi perspectiva, el mejor disco del trío argentino, el perfecto escalón entre la música que venían haciendo y los terrenos que pensaban explorar con Dynamo, un disco repleto de canciones memorables que se suceden una tras otra, con letras bastante elaboradas que dejan en cada una de sus canciones más de alguna frase para el recuerdo. Y qué mejor nombre que Canción Animal, pues contiene muchos de los momentos más rockeros de la banda, con riffs muchas veces simples, pero potentes.

42. Los Tres (1991) - Los Tres


Música primitiva y a la vez elaborada, un sonido muy propio que se nutre del jazz y del rock más clásico, que no se estanca a pesar de tener un común denominador bastante explícito, que explora otros ritmos y estilos musicales, canciones notables, con un ritmo envidiable. Los Tres en su estado puro, pese a que su ópera prima no es la más alabada, bajo la sombra de discos como "La Espada y la Pared", es a mi gusto la que menos momentos flojos posee, buenas canciones que se suceden una tras otra.

41. Ten (1991) - Pearl Jam


En esta ocasión cometo un pecado y lo reconozco, Ten no es musicalmente hablando el mejor disco de Pearl Jam, pero sí el que más se me antoja escuchar. "Vitalogy", "No Code" y "Yield" son obras mejor logradas en su conjunto, como propuesta musical de principio a fin, pero esta vez me inclino por Ten, porque esa furia primitiva que propone en canciones como Even Flow o Porch me llama a poner la casa patas para arriba, y otras como Black o Jeremy son simplemente irresistibles. Ten, más que un disco es un conjunto de canciones, pero ¡Qué canciones!

40. The Downward Spiral (1994) - Nine Inch Nails


Un disco muy oscuro, tanto en sonido como en las temáticas que refiere, letras desgarradoras acompañadas de la voz de Trent Reznor que juega entre la ira y lo enfermizo y de sonidos electrónicos bastante tétricos que se bañan de una esencia metal que resulta exquisita. No es un disco para cualquiera, puesto a que funciona más por su concepto que por la música propiamente tal. De todos modos, una gran obra, de uno de los mayores genios de la escena actual

39. Up the Downstair (1993) - Porcupine Tree


Un disco a tener en cuenta, de una de las mejores bandas de la escena progresiva del último tiempo, una obra que bebe del estilo de Pink Floyd en sus mejores años, y que supera incluso a algunas obras de su maestro, con tintes de psicodelia y de space rock. Aunque es bajo en algunos puntos de su extensa duración, no deja de ser una gran experiencia musical a disfrutar.

38. Amnesiac (2001) - Radiohead



Considerado por muchos como la sombra de Kid A, como los restos de aquel mítico álbum, contrario a la opinión de la crítica, Amnesiac se me presenta como un excelente álbum, con mayores influencias de jazz que requiere más de una escucha (bastantes escuchas en realidad) para conocer su grandeza. Si bien funciona menos como álbum que Kid A, Amnesiac contiene muchas de las mejores canciones grabadas por la banda, Pyramid Song, You and Whose Army?, Like Spinning Plates y Life in a Glasshouse entre ellas.

37. Debut (1993) - Björk


Desconozco totalmente la opinión de los fans de la cantante en cuestión, pero en lo personal el único álbum que despierta mi interés de inicio a fin es su primer álbum precisamente, seguido quizás por "Homogenic". Poco puedo decir con respecto a la música de esta tremenda artista, salvo que su voz es una de las más encantadoras y versátiles que he escuchado jamás. 

36. A Love Supreme (1964) - John Coltrane


Como venía hablando todo este tiempo de influencias de jazz en la música, no podía faltar un exponente del género en cuestión, y al hablar de Jazz, Coltrane es uno de los grandes, y A Love Supreme, una de las obras que más disfruto, poco puedo agregar que ya no se haya dicho de la obra de este genio, me declaro inculto en cuanto a discos de Jazz se refiere, pero puedo decir que esta entrega representa una experiencia única, una mezcla perfecta entre el jazz más convencional o acatado y la improvisación avant-garde.

35. At Fillmore East (1971) - The Allman Brothers Band


En lo personal, soy más adepto a los discos de estudio que a las grabaciones en vivo. Pero aquí estamos sin lugar a dudas ante una obra maestra, uno de los mejores (si no es el mejor) discos en vivo de los que se tenga registro. Blues rock en su estado más puro, largas suites de improvisación, con una excelente interpretación vocal e instrumental, solos de guitarra increíbles que por más que se prolonguen no suenan monótonos nunca. Todos los elementos del blues en su máximo nivel.

34. Are You Experienced? (1967) - The Jimi Hendrix Experience


Si hablábamos de blues rock y de la notable habilidad con la guitarra de Duane Allman, aquí nos encontramos prácticamente con una especie de dios. Jimi Hendrix es, por lejos, el mejor guitarrista de rock de la historia, su habilidad para crear e interpretar blues rock es practicamente de otro mundo, y este disco, cargado además de mucha psicodelia es su fiel prueba. Un clásico incuestionable en donde no sólo destaca la habilidad de Hendrix, sino que cada uno de los integrantes que componen el trío destaca por su dominio sobre sus instrumentos.

33. Selling England by the Pound (1973) - Genesis


Uno de los momentos más altos en cuanto a Rock Progresivo se refiere, desde aquel primer momento en que escuché el piano introductorio de Firth of Fifth no he dejado de maravillarme con las complejas y exquisitas melodías que nos entrega este álbum, con los cambios que jamás suenan fuera de lugar, músicos excelentes interpretando música aún mejor. Cada una de las piezas que le componen son exquisitas a su manera. Fuera de mis propios gustos, y centrándome en lo meramente musical podría decir que es uno de los mejores álbumes que nos ha dejado el rock.

32. Kind of Blue (1959) - Miles Davis


El mejor disco de jazz que he escuchado por lejos, cada nota, en cualquiera de los instrumentos que acá se nos presenta está interpretada con tanta belleza y maestría que se hace imposible no disfrutar de inicio a fin esta obra maestra, que al igual que en A Love Supreme nos presenta el perfecto balance entre la musicalidad y la experimentación, sólo que esta vez alcanzando niveles aún más majestuosos, Especial para recostarse, cerrar los ojos y dejarse llevar por la música.

31. Powerslave - Iron Maiden


Ok, dejar a un disco como Powerslave por encima de aquellos íconos del Jazz puede ser descabellado, pero así como busco calma en la música, también busco ira, hay tantos géneros y tanta variedad que se me hace mezquino dedicarme a la escucha de una sola especie. Y para mí Powerslave se presenta como uno de los puntos más altos en la historia del metal. Pues siempre que pienso en reventar el silencio de la casa, se me viene a la cabeza el Powerslave a todo volumen, canciones geniales, una tras otra, con una velocidad enfermiza que no pierde nunca el sentido de musicalidad.

30. Facelift (1990) - Alice in Chains


Alice in chains es en mi opinión, la mejor banda del Grunge, y es que la dupla que hacían Jerry Cantrell y Layne Staley es demoledora. A pesar de contar con un sólo guitarrista en sus filas, la banda sonaba mucho más pesada que muchas otras de la época, con música más desgarradora y mejor lograda. Solos de guitarra inteligentes, que no se servían de una rapidez excesiva, que sabían lograr una atmósfera inquietante, y para qué hablar de la voz de Layne? En lo personal prefiero al Facelift por sobre "Dirt" debido a que sigue más una línea como disco, y muchos de sus temas, muy infravalorados, son realmente excelentes.

29. Angel Dust (1992) - Faith No More


Un disco bastante difícil de digerir, como todos los de FNM, un disco de música experimental si se quiere decir, en donde la banda, liderada por Patton explora desde el pop rock más pegadizo hasta el metal más brutal y poco comercial, canciones brillantes para los oídos que quieren saber de ellas, cada una transmite una experiencia musical tan distinta, innovadora, y cada una envuelve, te lleva a soltar toda la ira reprimida, Faith No More va más allá de la música, para encasillarse como una nueva forma de arte.

28. Aenima (1996) - Tool


Tool, al igual que Radiohead y Faith No More, es una banda que provoca en sus seguidores una extraña simbiosis, y es que uno se siente identificado en una forma de apreciar el arte, es una relación extraña que siempre nos hace sentirle como una música superior, pese a que no figure en la apreciación de la crítica ni la masa, cuando uno se identifica con alguna de estas 3 bandas no hay vuelta atrás, pues ya no es posible mirar la escena musical del mismo modo. Este álbum significa un cambio de propuesta en la banda, buscando terrenos y atmósferas distintas, forjando una identidad, una perfecta escala entre "Undertow" y "Lateralus". Una obra maestra repleta de temas increíbles y de propuestas musicales distintas a todo lo conocido.

27. Close to the Edge (1972) - Yes


Otra de las piezas fundamentales del Rock Progresivo, un trabajo milimétrico, donde cada instrumento se luce a cada segundo del álbum, y donde Steve Howe reafirma, de mano de su inigualable precisión en la guitarra, el inigualable sonido de Yes, con notas que se suceden unas tras otras de manera casi esquizoide, enfermiza, pero musicalmente muy atractiva. Un disco sencillamente genial, en donde somos cómplices de la maestría de cada uno de los integrantes del Yes más brillante.

26. El Indio (1975) - Los Jaivas


Es gracias a este disco que las raíces folkóricas latinoamericanas se hacen presentes entre los más destacados artistas del panorama mundial, como ya fue reseñado con anterioridad, Los Jaivas, en su momento más próspero nos deleitan canción tras canción de una mixtura única entre el jazz, el rock progresivo y la música más folkórica. Canciones de una belleza magnífica.

25. El Jardín de los Presentes (1976) - Invisible


Un disco de música muy nostálgica, tenue, frágil, como nacida desde el recuerdo, y de la introspección. Una atmósfera que nace del blues pero que se tiñe de rock progresivo, en donde cada nota se desliza de manera tímida para instalarse como un deleite para los oídos, con una suavidad maravillosa. Uno de los mejores momentos del flaco Spinetta, por lejos.

24. Jar of Flies (1994) - Alice in Chains


Si la dupla entre Layne y Jerry funcionaba perfectamente en sonidos pesados y ambientes desgarradores, funciona aún mejor en la calma, en la acústica, en canciones más personales, este EP recoge muchas de las mejores y más logradas canciones de la banda, pese a haber sido escrito y grabado en casi una semana (según Wikipedia). Lo mejor del grunge destacando fuera de la comodidad de la distorsión.

23. Damnation (2003) - Opeth


En similitud con Jar of Flies, Damnation nos presenta una serie de excelentes canciones acústicas realizadas por una banda de sonido realmente pesado como lo es Opeth, en lo personal aún no logro conectar con la música de Opeth, aunque reconozco el valor de obras como Blackwater Park, pero me inclino por Damnation dado su sonido más accesible, y realmente cautivante. Rock progresivo muy bien logrado, de la mano de muy buenos músicos, pocas veces me he llevado una sorpresa tan grata como cuando escuché por primera vez este disco, música que logra un sonido dulce pero pesado a la vez, canciones que se mueven en melodías complejas, eclécticas en ciertos pasajes del álbum. Música de muy alto nivel

22. Rage Against the Machine (1992) - Rage Against the Machine


Dentro de los muchos discos que han pasado por mis oídos, pocos tienen un estilo tan único e inconfundible, que expele por cada uno de sus poros una energía inconmensurable, la ira contra el sistema y los vicios del capitalismo hechos música, Este disco comprime todo eso y mucho más, cada uno los tracks que le componen nos invita a romper con furia las cadenas de la opresión, llama a la revolución de la mano de riffs potentísimos y muy pegajosos, con una fórmula que se repite constantemente pero que no aburre, es el grito del pueblo materializado en 52:52 minutos

21. Lightbulb Sun (2000) - Porcupine Tree


No siendo el trabajo más afamado de la banda liderada por Steven Wilson, Lightbulb Sun representa la perfecta síntesis entre el sonido más espacial de sus inicios y el rumbo más cercano al rock alternativo que emprendieron luego. Un trabajo llevado a muy buen puerto, con canciones que exploran diversas melodías de la mano de instrumentos diversos, con atmósferas bastante depresivas en ciertas ocasiones, un sonido experimental que se entreteje a modo de in crescendo, que nos deja entrever pasajes instrumentales bastante inquietantes, y solos de guitarra impresionantes. Clara prueba de ello son canciones como Hatesong o Russia on Ice.

20. Paranoid (1970) - Black Sabbath


He aquí el disco ícono, pionero y cumbre del Heavy Metal, una obra que demuestra que no se requieren de riffs extramadamente rápidos o complejos para hacer música avasalladora, un disco que canción tras canción demuestra la genialidad de cada uno de sus músicos, todos a un nivel excelente, todos en sintonía, como si hubiesen nacido para tocar juntos. Un disco de canciones brillantes que mantiene un hilo conductor, que empieza de la mejor manera posible con la increíble War Pigs y se continúa con una secuela de tracks inolvidables de la talla de Paranoid o Iron Man, dando lugar a espacios de calma en Planet Caravan o instrumentación como en Rat Salat. Un disco redondo.

19. Hemispheres (1978) - Rush


Rush es una de las pocas bandas que puede jactarse de contar con músicos de los más destacados en cada uno de sus instrumentos, y es que el talento que desempeña cada uno de sus integrantes tanto en este como en sus otros álbumes es deslumbrante. Aquí te encontrarás con rock progresivo del más alto nivel, en cada uno de los tracks, con la energía que caracteriza a Rush, con una sincronía de todos sus miembros. Las palabras sobran para esta obra maestra, pues canciones como La Villa Strangiato hablan por sí solas

18. Abbey Road (1969) - The Beatles


Cualquiera que se atreva a decir que éste es el mejor álbum de la historia del rock, podría estar perfectamente en lo cierto y jamás sonará descabellado, Abbey Road nos muestra a los beatles en su capacidad compositiva más madura, música perfectamente planeada, un sonido clásico como ningún otro, lleno además de inovaciones, de ideas, de versatilidad, un álbum que pieza tras pieza nos demuestra por qué los beatles siguen y seguirán siendo la más grande de las bandas de rock, de la mano de Come Together, I Want You (She's so Heavy) y el gran medley que da vida a la segunda mitad del disco.

17. Led Zeppelin II (1969) - Led Zeppelin


Cuando se habla de Led Zeppelin, se suele hablar de Stairway to Heaven y por consecuencia del Led Zeppelin IV, y no hay nada de malo en ello, pues no se puede poner en duda el nivel musical de aquella obra. No obstante, cuando hablo de Led Zeppelin siempre me inclino por este excelente disco que demuestra que las segundas partes pueden ser mejores que la primera, con un blues rock potentísimo que busca ampliar horizontes musicales, que al no conformarse con lo clásico deja entrever el talento de cada uno de sus músicos en piezas musicales memorables como The Lemon Song, Ramble On o Moby Dick, canciones salvajes e inteligentes que se suceden una tras otra.

16. 10000 Days (2006) - Tool


Un disco como pocos, misterioso, sublime, un Tool ya maduro que camina por senderos vírgenes, intransitados, manteniendo una esencia inconfundible, un álbum repleto de temas increíbles, con ritmos casi imposibles, con un sentido de progresión que sólo el cuarteto es capaz de plasmar, y que alcanza su clímax de la mano de Adam Jones, manufacturando solos sencillos y a la vez altamente catárticos. Una banda que captura la belleza de vida y de la muerte y la convierte en música. Quizás el álbum más tranquilo de Tool en cuanto a potencia se refiere, y quizás el más hermoso. Cabe destacar la genialidad artística que posee su formato físico que se complementa en cierta forma con la propuesta musical que explora.

15. King for a Day... Fool for a Lifetime (1995) - Faith No More


Otro trabajo bastante difícil de digerir, canciones alejadas de toda norma, que dejan un sabor distinto, música agresiva, experimental, que nos lleva a extremos impensados, con una interpretación vocal de Patton muy versátil, que en algunos pasajes se asemeja incluso al acto emético. Se me hace difícil expresar en líneas lo que esta música oscura transmite, pero una vez que le dejas entrar no podrás sacártela de la cabeza. Un disco notable, de canciones brutales como Cuckoo For Caca o The Gentle Art of Making Enemies, melodías suaves e impecables como Evidence, y temas únicos y deslumbrantes como Star A.D.

14. Animals (1977) - Pink Floyd


¡Qué década los 70!, sobre todo si de Pink Floyd se habla, una obra maestra tras otra, y aquí nos encontramos con Animals, un disco que se teje en base a grandes piezas instrumentales, cada una única y excelente en la musicalidad que propone, que maneja a la perfección los espacios instrumentales que se articulan en un in crescendo que da paso a clímax sublimes, con cada uno de los temas se ironizan los vicios de la sociedad moderna, de sus principales componentes humanos, y se muestra una especie de lucha de clases similar a "La rebelión en la granja". Cada uno de los integrantes de la banda se luce, Gilmour en Dogs, Waters en Pigs, Wright en Sheep, y Mason completando el sonido floydiano. Un disco circular, que inicia y termina con la misma composición, con pequeñas variantes, que podría incluso sugerir que la sociedad está destinada a volver a sucumbir al vicio, que las ovejas volverán a ser perros. Una obra de arte completa, en concepto, diseño gráfico y propuesta musical.

13. The Doors (1967) - The Doors


Jamás ha habido un disco o banda que, sirviéndose de influencias tan clásicas y de instrumentos tan limitados haya sonado tan original y genialmente distinta. Puedo decir con toda sus letras que ninguna banda en la historia del rock suena como los Doors, y muy pocas otras han logrado hacer tanta historia con una ópera prima de tal calidad. Este es un disco lleno de ideas, lleno de rock en estado puro, de blues, de lisergia, psicodelia, agresividad, oscuridad, de la mano de los teclados de Ray Manzarek y los gritos desenfrenados de Jim Morrison. Una obra maestra, ni más ni menos.

12. In Rainbows (2007) - Radiohead


Un disco hermoso, con notables influencias de jazz, que demuestra la genialidad de una banda que siempre logra reinventarse, buscar nuevos caminos estéticos, una banda que sigue vigente para deleitarnos en la estéril escena musical actual. In rainbows es un disco maduro, pero a la vez revolucionario, con canciones brillantes, temáticas románticas, melodías dulces, armonías imposibles (nótese Weird Fishes/Arpeggi), canciones construidas a partir de percusiones novedosas (Reckoner se toca hasta con un ¡¡¡LIMÓN!!!). En síntesis, un disco en el que se suceden composiciones que alcanzan la sutileza en terrenos complejos.

11. In the Court of the Crimson King (1969) - King Crimson


Revolucionario como pocos, un disco que hizo historia al ser considerado como el origen concreto del Rock Progresivo (bajo mi punto de vista el subgénero más fructífero del rock, que encasilló a muchos de los más grandes artistas musicales del siglo XX). Una joya de principio a fin, de temas completamente inesperados y eclécticos como 21st Century Schizoid Man, de maravillas como I Talk to the Wind o Epitaph y de largos espacios de improvisación como nunca antes se había presenciado en un álbum. ¿Qué más puedo decir que ya no se haya dicho?

10. Revolver (1966) - The Beatles


Inaugurando el top ten tenemos un disco realmente brillante, que demuestra la capacidad de los beatles de abordar diversas propuestas musicales, un disco repleto de ideas nunca antes vistas, temas deslumbrantes, hermosos, novedosos, hipnóticos, que se suceden con un altísimo nivel. Una piedra angular para el desarrollo del rock psicodélico, abriendo las puertas del mejor periodo en la historia del rock. Cada una de las canciones que componen el álbum, desde Taxman hasta Tomorrow Never Knows destella una genialidad compositiva prrácticamente sin puntos bajos a lo largo de su duración.

9. Strange Days (1967) - The Doors


No conformes con la hazaña realizada en su primer disco, los Doors nos salen con un álbum aún mejor, y ¡¡¡EN EL MISMO AÑO!!!. Aquí estamos nuevamente ante el estilo inigualable de esta banda llena de ideas y de rock and roll. El disco se nos presenta con un sonido un poco más maduro, con melodías más trabajadas, pero siempre dejando espacio para los desvaríos de Ray y Jim. El resultado es completamente satisfactorio, con temas espectaculares, y con mención especial a la gran "When the Music's Over"

8. The Dark Side of the Moon (1973) - Pink Floyd


Uno de los discos más icónicos del rock, la portada más reconocida de la historia, que si bien muchos tienen como estandarte, pocos comprenden su real valor. Debo reconocer que en su momento me sentía más inclinado hacia Animals que hacia el Dark Side, pero muchas veces me siento más seducido por el sonido espacial y la diversidad de texturas de esta obra maestra que se suceden sin pausa (elemento que nunca deja de ser interesante). Un álbum de temas geniales con un sonido muy original, enriquecido de elementos anexos al sonido floydiano. Breathe, Time, Money, Us and Them, Any Colour You Like, cada una en su estilo representa una experiencia musical única que todo amante de la música debiese vivir por lo menos una vez en su vida. Se lleva además un punto extra por haberme propiciado el mejor viaje que recuerde hasta la fecha.

7. Kid A (2000) - Radiohead


Amado y odiado, un disco extraño, un bicho raro, que deja entrever sus secretos luego de varias escuchas, un álbum lleno de texturas distintas que entretejen un sonido común, una atmósfera glacial como su portada, una propuesta que se aleja de los cánones musicales sin ser nueva en lo concreto, arte distinto, al más puro estilo de Radiohead, cada pieza en su lugar, cada una excelente en su planteamiento, melodías insospechadas, desenfreno, quietud, aislamiento, locura, todas esas sensaciones, experiencias, apreciaciones compactadas en casi 50 minutos de deleite y asombro. Un álbum único en su estilo que nos deja maravillas como How to Disappear Completely, In Limbo o Morning Bell.

6. Red (1974) - King Crimson


El rock progresivo en sus niveles más altos, un disco oscuro, de riffs demoledores, de atmósferas inquietantes, progresiones hostiles y tensas que son llevadas hasta el límite. El mejor King Crimson del que se tenga registro, canciones avasalladores, composiciones magníficas, como sólo Fripp y compañía saben hacerlo. Todo ese talento y toda la éstetica del álbum se ven plenamente reflejadas en la suite que da vida al final de la obra, aquella oda a la música, a lo hermoso, a lo sublime, que Fripp destruye y reconstruye con una progresión digna de un thriller cinematográfico, como una composición de Penderecki, un disco que acumula tensión y estalla, dando paso a un desenfreno glorioso que es para mis tímpanos, uno de los mejores momentos en la historia del rock.

5. Hot Rats (1969) - Frank Zappa


Es difícil encasillar la música de Zappa, podría decirse que se mueve entre el Prog, el Blues y el Jazz, pero cualquier clasificación queda pequeña para la gigante obra de este coloso, una música experimental, llena de instrumentos y sonidos extraños que no sabes cómo pudo hacer para hacerles encajar de manera tan perfecta y lograr melodías tan majestuosas, logrando música de otro planeta. Tampoco es una música muy fácil de digerir, requiere de varias escuchas para poder apreciarla en toda su complejidad y esplendor, uno de los mejores discos de los que se tiene registro entre todos los géneros musicales habidos y por haber. Genialidad pura.

4. Thick as a Brick (1972) - Jethro Tull


Ninguna banda como Jethro Tull ha sabido armar bajo la premisa del Folk una obra de arte de letras mayúsculas como lo es Thick as a Brick, bajo un estilo de Folk Rock Progresivo, la agrupación nos entrega una de las composiciones más complejas y a la vez hermosas en los anales del rock, que nos sumerge en un viaje por paisajes y bosques paradisíacos, música limpia, que conmueve a ratos, que mueve cielo, mar y tierra en otros. Una sola pieza musical de larga duración que da espacio para múltiples armonías que se suceden sin perder un hilo conductor, sin sonar fuera de lugar, melodías que se van y vuelven a aparecer transformadas, explorando un sinfín de posibilidades musicales de la mano de múltiples instrumentos liderados por la guitarra y flauta de Ian Anderson. No existen los discos perfectos, pero Thick as a Brick se le acerca mucho.

3. Lateralus (2001) - Tool


Una obra maestra como pocas, la mayor muestra de música que nos ha dejado este siglo bajo mi perspectiva, un álbum asombroso, enigmático, misterioso, oscuro, que lleva la música mucho más allá de lo esperado, más allá de la música incluso, hacia límites insospechados que rozan lo místico. Un rompecabezas a resolver, que esconde múltiples misterios, que da lugar a diversas interpretaciones, que invita a ser escuchado como una espiral, que explora las matemáticas como ninguna otra obra lo había hecho, incorporando elementos de la secuencia de Fibonacci. Una obra llena de matices, con un Danny Carey sin igual en la batería, Justin Chancellor en su inconfundible estilo de afrontar el bajo, Adam Jones en su misticismo dando vida a la melodía, con notorias influencias de King Crimson en la guitarra y un Maynard James Keenan que lidera gracias a una fenomenal y versátil interpretación vocal, canciones que evocan a la naturaleza como Disposition, a la fractura de la comunicación (Schism) o al sentido mismo de la existencia (Parabol/Parabola). Una obra de arte en su conjunto que invita a ser redescubierta, una y otra vez, siguiendo la espiral.

2. Ok Computer (1997) - Radiohead


La obra cumbre de la modernidad, que se alza contra ella como un antihéroe, para derrocar todos los preceptos, costumbres, ideologías, y cánones establecidos tanto en lo musical como en lo espiritual. Un nuevo aire para la música, que se construye de viejas influencias, Ok Computer no crea nada nuevo, se sirve de lo ya existente y lo destruye, se teje en torno a reflexiones sobre la alienación de la sociedad, a la cual ironiza, a atmósferas depresivas, atrapantes. Canción tras canción nos deja entrever una singular visión de mundo, una sociedad decadente que está agobiada por la soledad y por los automóviles. Una obra circular, que nos sitúa en el rol de espectador y víctima. Cada integrante de la banda sonando con la nota precisa en el momento indicado, toda y cada una de las composiciones bañadas con arreglos sutiles que le brindan un sonido un tanto futurista. ¿Hacia dónde se dirige la música?, ¿Hacia dónde se dirige la humanidad?

1. Wish You Were Here (1975) - Pink Floyd


Esta es sencillamente música de otro planeta, música que emerge desde el espacio, sonidos maravillosos, deliciosamente elucubrados, melodías que estremecen, que emocionan, música en su estado más puro de belleza, sinfonía hecha rock, jamás este generó contempló una sucesión de notas tan agradables para el oído como las que dan vida a ambas partes de la suite Shine on you Crazy Diamond, de la cual nunca puedo decidir qué parte me gusta más. David Gilmour haciendo llorar a su stratocaster como nunca, Wright haciendo brotar la belleza de sus teclados y sintetizadores, Mason más impecable que nunca en la sección rítmica, y Waters dejando la vara altísima en el bajo. Cuatro excelentes músicos embarcados en un mismo viaje, bajo una misma premisa musical. Una aventura auditiva sin igual que así como nos rockea (Have a Cigar), nos llena de humanidad y recuerdo (Wish you were here, Shine on you crazy diamond). Una obra de arte atemporal, fuera de todas las barreras sociales y culturales impuestas por el hombre, que seguirá siendo escuchada por mucho tiempo.