Me agrada la premisa de "probablemente en orden" porque siempre deja abierta la posibilidad al cambio, porque cada entrada representa las páginas de una bitácora inconclusa, que registra la evolución de mi perspectiva y relación con el arte, y por supuesto me agrada la idea de "favoritas", porque no intento jerarquizar de ningún modo el valor histórico, estético, artístico, etc. de un film por sobre otro. Esta nómina ilustra de entre las cerca de cien películas que he visto aquellas que más me han marcado, y aquellas que desearía con mayor vehemencia volver a ver. He aquí el testimonio de un cinéfilo en pañales:
21. Into the Wild (2007) - Sean Penn
Si bien no es una película que destaque en la historia del séptimo arte, Into the wild representa para mí un anhelo personal de introspección, de búsqueda del yo interno, un escape de la decadente sociedad que se halla inmersa en un profundo materialismo sin salida, un deseo de naturaleza. En cierta medida todos somos Cristopher McCandless, pero la cobardía, la interdependencia del sistema nos impide escapar de las ataduras que nos son impuestas desde que nacemos, Es una obra que siento de manera muy personal y que despierta una extraña catársis que muchas veces me provoca más de una lágrima.
20. A Torinói ló (2011) - Béla Tarr
Cada segundo de esta brillante cinta está dotado de una belleza que resulta sublime de la mano de una excelente fotografía en blanco y negro, una película que me hizo reflexionar en cada toma acerca de un mundo en el cual se acerca el fin de la humanidad, no como especie, sino como seres espirituales, seres de afecto, todo ello reflejado en la cotidianidad y rutina de un padre y su hija, una relación basada meramente en la obligación sanguínea, en la dependencia material, que se hace a ratos insoportable. Un padre que literalmente priva a su hija de la libertad inherente de conocer y descubrir el mundo, él elige su destino, jerarquiza la vida de los demás y se autodenomina patrón, a favor de sus propios intereses materiales. El mundo "fue creado en 6 días" y en 6 días es destruído, pero ¿Está el hombre preparado para la muerte de dios?, ¿qué vendrá después?
19. Spellbound (1945) - Alfred Hitchcock
Spellbound corresponde a un ejercicio bastante interesante que nos narra la historia de un crimen, un puzzle que debe ser resuelto con la ayuda del psicoanálisis y la interpretación de los sueños recreados magistralmente por Salvador Dalí. Como es frecuente en el cine de Hitchcock, la historia está provista de múltiples reveses, de giros en 180° de la trama que nos desvían del verdadero criminal. Una obra maestra del gran director británico que mantiene el suspenso en todo momento, como sólo él sabe hacerlo.
18. Eyes Wide Shut (1999) - Stanley Kubrick
Una película cargada de simbolismos y enigmas, que merece más de una lectura, en donde se ilustran los deseos más reprimidos de infidelidad, infidelidad como venganza, como escape de un matrimonio superficial, una película que baja del altar sobre el cual se posa la alta sociedad, desnudándola, mostrando lo viciosa y repugnante que puede llegar a ser aquella élite que nos gobierna. En el cine hay pocas escenas tan oscuras, perturbadoras y magníficas como el sádico ritual erótico del cual es partícipe el protagonista.
Una de las mejores películas que se ha hecho sobre la guerra, precisamente porque se manifiesta en contra de ella, se adentra en el dolor y el sufrimiento, la guerra sólo conlleva miseria, tanto para el vencedor como para el vencido, donde se arrebata la vida del prójimo a causa de una guerra ordenada por personas sentadas en sus escritorios. La propuesta estética que persigue el director en cada una de sus películas es una de las más interesantes que han pasado por mis ojos, un Terrence Malick dotado de una capacidad impresionante para capturar la belleza de la vida en los pequeños detalles que le dan un sabor especial.
16. Stalker (1979) - Andréi Tarkovski
Sin estar muy familiarizado aún con el cine del realizador ruso, Stalker se me presenta como una excelente obra que bajo mi perspectiva representa una dualidad entre la opresión y la libertad, representados de manera perfecta en el trabajo de fotografía como ambientes sombríos y de vitalidad respectivamente, la película habla sobre como se nos niega el acceso a ella, incluso a su concepto mismo, bajo la premisa de que el mundo aún no está preparado para la verdadera libertad.
15. The Godfather (1972) - Francis Ford Coppola
Una película icónica, que mantiene un alto nivel de suspenso durante todo su metraje, que nos asombra, que nos mantiene expectantes, no sabemos qué giro podría tener la trama, ni qué personaje podría morir en la escena siguiente. Una de las obras que presenta muchas de las escenas más clásicas y reconocidas del arte cinematográfico, un pulso increíble en la narración, tomas técnicamente increíbles, un trabajo de actuación excelente, y un final más que memorable.
14. The Shining (1980) - Stanley Kubrick
Después de ver el documental "Room 237" El Resplandor jamás volverá a ser lo mismo, y es que se hace difícil para una persona común y corriente como quien escribe estas líneas dar en el clavo con tantos detalles tan milimétricos como los que aparecen en la película en cuestión, un filme que se escapa completamente de la novela que le da vida, que la utiliza como excusa para vomitar sus propias ideas. En donde Kubrick trataba de decirnos que la historia no debe ser enterrada en el olvido, que debe estar ahí para recordarnos que la humanidad no tiene las manos limpias, y los errores cometidos no deben volver a cometerse (idea muy aplicable a la realidad Chilena) los grandes errores de la humanidad, entre ellos el holocausto judío y la masacre de los indios americanos a los que se hace alusión, permanecen ahí, en la memoria, resplandecen a los ojos de la historia, así como los posibles errores que el mismo Kubrick intenta expiar, la falsa llegada del hombre a la luna, misterios que son encriptados y entregados de una manera laberíntica, al encerrarnos incluso en un hotel que corresponde por sí mismo un laberinto.
13. Mulholland Drive (2001) - David Lynch
Me agrada terminar de ver una película y no haber entendido absolutamente nada, me agrada aquella perplejidad inherente a un buen thriller psicológico. Mulholland Drive es, por supuesto, una obra muy compleja, que nace desde el mundo onírico, mostrándonos las quimeras de una jóven actriz que debe sobrellevar una vida desastrosa de sueños frustrados, un escape por medio de los sueños de aquella horrible realidad que le atormenta, en la cual se nos advierte por medio de pistas tan sutiles como una llave azul sobre una mesa que se ha cometido un crimen a sueldo, un crimen que nace de la envidia y la venganza pasional.
12. A Clockwork Orange (1971) - Stanley Kubrick
Un clásico indiscutible del cine, una película muy cruda que ilustra los peligros y limitancias adyacentes a los conceptos de libertad, control y represión. El ser humano, ante la nimiedad de la vida que es obligado a llevar dentro de parámetros establecidos, acumula sentimientos y emociones nocivas, ergo, busca un escape de la realidad que le impone el sistema por medio de las drogas, se desquita utilizando como medio la violencia, por lo que debe ser castigado. El procedimiento psicológico al que es sometido el protagonista le priva totalmente de su capacidad de elegir o discernir entre el bien y el mal, le obliga a actuar de una manera determinada en pro del bien común. Pero ¿hasta qué punto los mecanismos de control del estado pueden inmiscuirse en la vida de las personas?, o peor incluso ¿realmente somos libres de tomar decisiones, o somos indirectamente un mero rebaño para los poderosos?
11. Apocalypse Now (1979) - Francis Ford Coppola
Alucinante desde sus primeros segundos, con uno de los mejores inicios que ha dejado el séptimo arte, un puñado de imágenes interpuestas con una estética impecable y la magnífica compañía de The Doors. La película grafica de manera casi perfecta el absurdo de la guerra, en este caso de la guerra de Vietnam. Personajes fuera de toda lógica, combatiendo una guerra impersonal, que no les representa. Seres decadentes, horriblemente superficiales, desprovistos de toda humanidad, sin respeto a la vida o a la muerte (A tal punto de surfear en medio de un ataque aéreo). Un protagonista que ha perdido en gran medida el interés por la belleza de la vida, deseoso de adentrarse en el peligro.
10. Reservoir Dogs (1992) - Quentin Tarantino
La ópera prima de Tarantino, imprimiendo un estilo muy marcado, de narración fragmentada, de saltos en la temporalidad, de diálogos y apreciaciones sobre arte, de extrema violencia, y por sobre todo, de mucha sangre. Una nueva forma de enfrentar el cine, Reservoir Dogs resulta ser una película altamente atractiva, una película que entretiene, que provoca risas, pero que mantiene un cierto nivel de seriedad, se tiñe de suspenso y nos entrega muchas escenas memorables
9. Vertigo (1958) - Alfred Hitchcock
¿Qué podría decir de una película como Vertigo? Una obra maestra de palabras mayores, llena de suspenso, misterio, de una profunda y compleja psicología que explora los complejos de un amante, la idealización de la persona, la maniática obsesión por recrear ese objeto de deseo. Una puesta en escena como ninguna otra, un manejo de la cámara impresionante que permite incluso simular a la perfección la sensación de vértigo que acompleja al protagonista, quién debe vencer sus miedos más profundos para descubrir la escalofriante verdad que esconde su amada, el engaño del cual fue víctima.
8. Taxi Driver (1976) - Martin Scorsese
Travis Bickle es una especie de bicho raro, un ser totalmente aislado, incomprendido, sin cabida en una sociedad que él mismo cataloga como decadente y "llena de basura", es el Gregorio Samsa de Nueva York, y como tal, deberá vivir su propia metamorfosis. Con Taxi Driver contemplamos la oscura transformación de este personaje que busca llenar su vacío interno, busca lograr esa aceptación social que tanto se le ha negado, y de su desesperación ante el mundo hostil que le rodea se verá involucrado en prácticas banales y licenciosas, recorriendo las oscuras calles de su ciudad, frecuentando cines porno, buscando inmunidad y refugio en las armas y optando por la violencia como único medio de escape, como único acto purgatorio que le permitirá la salvación. Una película increíble con un final glorioso y alucinante.
7. Persona (1966) - Ingmar Bergman
Cuando vi por primera vez las imágenes que se sucedían de manera violenta ante mis ojos supe desde el principio que estaba ante una obra maestra, aún sin comprender que simbolizaba cada una de ellas, en relación con el tema que aborda la película en su conjunto. Cada fotograma de la cinta me mantuvo con la boca abierta a lo largo de sus cerca de 90 minutos. Persona es una película sumamente compleja que aborda de manera elegante y muy artística la temática de la fragilidad de la identidad, cómo nos escondemos tras máscaras para mostrar al mundo aquello que se espera de nosotros, una máscara que poco a poco se va cayendo para revelar los sentimientos más oscuros que cada individuo esconde.
6. Psycho (1960) - Alfred Hitchcock
Una película mítica como pocas, un verdadero clásico del cine, dueña de una trama revolucionaria, de una propuesta estética sin igual, una trama llena de suspenso y misterio en su estado más puro, de la mano de un componente psicológico turbador. La película, con su fotografía en blanco y negro deleita en cada segundo, en cada una de sus tomas, desde que presenciamos a la protagonista conducir su auto a una muerte inesperada, que da lugar a una de las escenas más recordadas y mejor logradas del cine: el mítico asesinato en la ducha, arte en otro nivel. La entrega de Hitchcock termina de la mejor manera posible, como toda gran obra maestra, con un personaje completamente dominado por la locura y la personalidad de su difunta madre, inquietante y escalofriante, se nos muestra a Norman Bates sin siquiera matar a una mosca.
5. Lost Highway (1997) - David Lynch
Una película inquietante, aterradora, escalofriante, perturbadora, Lost Highway es todo eso y mucho más, una película en donde realidad y fantasía se confunden, donde sus límites se difuminan como el cielo lo hace con el mar. Donde, en similitud con Mulholland Drive el protagonista escapa de una realidad que le es tormentosa. Estamos ante una película que no da lugar a respiro, con un pulso que pone los pelos de punta, una historia contada de manera circular, con personajes sombríos y atmósferas tenebrosas que son perfectamente recreadas con ayuda de la música de Trent Reznor, Rammstein y Marilyn Manson. Lost Highway es uno de los puntos más altos del cine contemporáneo
4 . 2001: A Space Odyssey (1968) - Stanley Kubrick
Cualquier comentario referido a la brillante y asombrosa película, que representa la obra más depurada de Kubrick, siempre quedará pequeño, y es que esta obra reúne en cada una de sus impresionantes imágenes, muchas de las mayores inquietudes filosóficas de la humanidad. Una cinta milimétricamente estudiada que deleita con los mejores momentos visuales del cine de ciencia-ficción, que nos sitúa como especie en el origen de los tiempos, en el amanecer del hombre, el mismo que da un primer paso evolutivo al ser dotado de inteligencia, inteligencia que además trae consigo múltiples retos y complejos, de la inteligencia nace también la avaricia, el deseo de superioridad, de conquista, nace la muerte, los primeros homínidos buscaron ejercer su superioridad por sobre otros y así lo consiguieron, pero no conformes, estarían destinados a la conquista del espacio exterior. Los ambientes futuristas nos sugieren que la creciente inteligencia distancia a los seres humanos entre sí, con una soledad que es aún más evidente en la infinidad del cosmos. Advertida nuevamente por los enigmáticos monolitos, la humanidad es guiada hacia una nueva aventura en donde se exploran las paradojas e implicancias que significan la aparición de una nueva forma de inteligencia: la artificial. Mención de honor merece la escena en que el astronauta David Bowman se adentra en el infinito con una serie de escenas lisérgicas y alucinantes que nos preparan para el momento cúlmine de la cinta, uno de los momentos más misteriosos que ha dejado la gran pantalla, la humanidad ad portas de nuevos horizontes, de un nuevo comienzo, una nueva era. ¿El superhombre?
3. Pulp Fiction (1994) - Quentin Tarantino
Pulp Fiction se ha convertido a la fecha en un clásico indiscutido, una forma novedosa de plantear una historia, un estilo único, altamente atractivo, como Tarantino ya venía anunciando con Reservoir Dogs. Pulp Fiction es una de esas películas que entretienen todo el tiempo, sin importar las veces que se vea, no requiere valerse de postulados filosóficos o estudios psicológicos para dar que hablar, en ésta, como en las otras obras del director, la historia, y cómo esta es contada, vale oro por sí misma. con múltiples anotaciones sobre la vida cotidiana, con marcados diálogos, impregnados de humor, logrando sacar el arte de la violencia más cruda y sin sentido. Cada una de las escenas de Pulp Fiction, con cada una de las intervenciones de sus personajes son recordadas y parafraseadas aún después de 20 años. Una de las obras mayores del cine más palomitero.
2. Memento (2000) - Cristopher Nolan
Memento es una de las películas que recuerdo con más cariño, al ser mi primera incursión al mundo de la cinefilia, vale decir, fue la primera película que quise ver por iniciativa propia, la primera experiencia ante un cine más intelectual y elaborado. Aunque diste mucho del nivel de otras obras presentes en esta misma lista, Memento siempre se me hace un ejercicio interesante, un puzzle ya resuelto para admirar con nostalgia, una película que resulta deliciosa en su montaje único, que intercala escenas de color con escenas en blanco y negro, que se dirige desde sus extremos hacia el centro de la trama, como cayendo por un embudo, que nos mantiene en igualdad de condiciones con su protagonista, despojándonos de memoria, una película que nos desconcierta, pues no sabemos que ha pasado, ni que pasará. Leonard es un personaje frágil, indefenso, que al carecer de un propósito que le motive a vivir, debe mentirse a sí mismo para poder saborear un pequeño trozo de felicidad. Un maravilloso filme que además recoge los vicios de las relaciones humanas, la manipulación y la soledad.
1. Fight Club (1999) - David Fincher
El club de la pelea es una película que funciona en la sátira, en la acción, en la intriga, en su oscura comedia, una narración fuera de la norma que nace de las acotaciones de un individuo hastiado de la rutina y del mundo del consumo, un personaje que, entre sus alteraciones psicológicas se rebela contra el sistema capitalista. La película ironiza de manera efectiva el mundo burgués y reflexiona sobre los vicios que la sociedad nos inculca, sobre cómo buscamos identidad y refugio en lo material y malgastamos nuestras vidas en pro de mantener esa falsa imagen que nos han construido, sobre cómo esa rutinaria vida que desempeñamos deriva en un odio que crece en el interior de cada individuo, ira reprimida que ante la más mínima posibilidad de escape nos transforma en animales, la misma ira que cumplirá una función expiatoria y será canalizada para derribar las cadenas de la opresión, revolución, construir el mundo desde el caos, nihilismo, anarquía. Una obra de arte moderno que brinda emociones y lecturas variadas, más allá de lo que se muestra de manera explícita, con un estilo oscuro que fascina con su aire novedoso y su excelente trabajo actoral. Mi película favorita por estas y muchas razones más.




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