En un principio quería hacer un humilde espacio en donde depositar mis apreciaciones musicales, pero la verdad es que aún no me he decidido como comenzar de manera más o menos decente una carrera (léase entre comillas) de crítico musical, así que como también me declaro cinéfilo, aunque muuuuy en pañales (un poco menos de 6 meses de cinefilia, que en medio de estudios universitarios se han traducido en cerca de 60 películas) decidí partir con mis comentarios sobre la primera (y única) película que he ido a ver al cine en lo que va de este 2016 (a falta de presupuesto un computador con internet es la mejor opción). Si mi memoria no me falla es mi primera vez ante un estreno, y para tratarse de la octava entrega de Tarantino, me resultó tragicómico que la sala de cine estuviese casi desierta, como los paisajes que dan inicio al filme, aunque en parte fue bastante agradable porque casi no hubo distracciones descontando un par de risas exageradas.
Pero bueno vamos con la película en sí, si no la has visto, deja de leer de inmediato, cierra esta pestaña lo más rápido posible, y ponle play en tu computador (pelispedia es una buena opción), porque acá solo encontrarás spoilers. A grandes rasgos, la película me agradó bastante, pues como simpatizante del director de Knoxville, Tennessee (créditos a Wikipedia) ya sabía más o menos a qué me enfrentaría, ríos de sangre, excelente música con algunos cortes un tanto abruptos, gente apuntándose con pistolas simultáneamente, chistes un tanto racistas, historias separadas por capítulos (con uno que otro arreglo cronológico) y el siempre exquisito "god damn" de Samuel L. Jackson, a decir verdad, en Tarantino esa clase de repeticiones no me logran aburrir jamás, su estilo se desenvuelve en cada una de sus películas sin resultar monótono o patético, el tipo sabe dotar de un humor casi infalible, y de una violencia siempre artística a cada una de sus entregas, pese a que en ocasiones sea grotezca, pero el hombre hace que a pesar de ser grotezca se vea bien, Tarantino posee una técnica envidiable, y el muy cabrón lo sabe y se da el lujo de incluso bromear con ello, puede pasar de la sutileza a la sátira en cuestión de segundos. Y no duda en impregnar sus películas de ello, y ésta por supuesto no es la excepción.
En un principio, me pareció que este western era el calco de Django, su trabajo anterior, los mismos lugares, con la misma nieve, la misma temática de cazarrecompensas ambientados alrededor de la guerra civil (antes o después), las mismas letras que ya son un patentado para los créditos iniciales, y por supuesto, Samuel L. Jackson.
Sin embargo con el transcurso de la historia, pude reparar en mi error, y es que me sorprendió de manera bastante grata el toque hitchcockiano dado a este western que parecía ser un remake patético de sus trabajos anteriores, y es que la historia parecía estancarse en la posada de manny?, o como se llame (en verdad ya ni me acuerdo del nombre, pero es irrelevante), no obstante la atmósfera comienza a enturbiarse de manera progresiva, los personajes sospechan algo, hay bastantes elementos extraños en una situación inquietante, pero el espectador no le toma la importancia que debiera desde el inicio porque es distraído con un humor bastante efectivo, un humor que nace también porque Tarantino bromea con la similitud de sus propias películas, y con las películas western de años dorados. (No sé si ese haya sido el propósito verdadero pero me pareció así).
La atmósfera se hace cada vez mas densa y se llega, a diferencia de sus otras películas, luego de una larga introducción a los primeros rastros de sangre, cuando ocurre el asesinato del viejo por parte de Samuel L. Jackson, que actúa mas como Jules en Pulp Fiction que como el mayor Warren. Luego de este momento tan esperado (en otras películas la sangre aparecía ya en el inicio), se nos presenta la situación que gatilla el momento de mayor conflicto y misterio, se nos presenta el envenenamiento de una manera casi cómica pero que no deja de ser interesante, novedosa y envolvente, aunque me pareció que el director lo hace adrede para lucirse con su posterior manejo del enfoque en las escenas siguientes en que la mujer de los 10.000 dolares toca la guitarra (Un minuto de silencio por el trágico final del instrumento de 145 años), era como si Tarantino estuviera declarando "puedo hacer con la cámara lo que se me de la puta gana" y a decir verdad, aquellos enfoques intercalados resultan simplemente deliciosos, en palabras del gran Homero Simpson "funciona en muchos niveles".
Dejando a un lado los apuntes un tanto técnicos, cuando ya la historia comienza la recta definitiva hacia el desenlace, el ambiente se torna aún más denso, y uno como espectador se embarca en la misión de pensar quién es el real sospechoso, mientras ve como el mayor va realizando el papel de detective hitchcockiano, de manera casi perfecta, dando en el clavo con pruebas bastante inteligentes y bromeando con su acompañante en la empresa que les acomete, pero había una pieza faltante en el rompecabezas, cuando ya creíamos haber visto a los 8 más odiados aparece este hombre inesperado del sótano, que se descubrirá mas tarde es el hermano de la fugitiva.
Nos encontramos entonces ante el tiroteo clasico de Quentin y la historia vuelve a dar un giro, para mostrarnos que no era uno el involucrado en el asesinato, sino todos los primeros habitantes del lugar de hospedaje, y se nos muestra como ultimo capitulo la explicación de todos los sucesos, y Tarantino, en similitud (a mi parecer) con la obra de Alfred Hitchcock, no duda en revelarnos la historia y el misterio al final, en donde pequeños y sutiles detalles encajan como piezas de un rompecabezas (valga la redundancia), en este caso la golosina en el piso o la puerta que no cerraba (que resultó bastante graciosa en su momento). Cabe destacar también el detalle de la carta de Lincoln, que desempeña un papel relevante para que la historia se desarrolle, con un Samuel L. Jackson rescatado de una muerte segura en la nieve, y que pondrá en aprietos el plan para rescatar a Daisy Domergue, plan que se ve totalmente frustrado, esa misma carta que pese a su importancia en el contexto global resultó ser una mas de las bromas del director.
En síntesis, una película bastante buena, recomendable, con un Tarantino impregnando una vez más su estilo único a la hora de enfrentar una historia, pero dándole un nuevo toque de misterio, me declaro culpable de ser fan de este director en particular, que tenía todas las aptitudes para ser uno de los más grandes en cuanto a cine se refiere, pero decidió inclinarse por el camino del "webeo" como decimos en mi país, es la estrella de Rock del cine, y quien puede juzgarle? es un camino bastante válido, bandas como AC/DC no dejan de ser grandes por carecer de postulados filosóficos o grandes arreglos en sus canciones, aunque en particular no sea fan de AC/DC (prefiero una buena banda progresiva de los 70's) no puedo negar su legado. Me perdonarán los amantes de un cine más profundo como Bergman o Tarkovsky (que planeo ver en un futuro cercano, pues como dije anteriormente aún estoy en pañales) pero este es un punto a favor de Quentin y su nueva entrega.
8/10
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